Ficha Técnica del artículoPalao, J.M. (2003). Análisis temporal de las fases del salto con pértiga en etapas de formación. RendimientoDeportivo.com, N°6.

<http://www.RendimientoDeportivo.com/N006/Artic030.htm> [Consulta 26/05/2004]

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Análisis temporal de las fases del salto con pértiga en etapas de formación.

Palao, J.M.


 

 1) INTRODUCCIÓN

El salto con pértiga se caracteriza por ser la única disciplina del atletismo en la que el atleta se puede ayudar de un implemento. El saltador busca transmitir la energía de la carrera y del salto sobre la pértiga para aprovechar esta al enderezarse la misma y poder así franquear el listón a la máxima altura posible.

Es necesaria la existencia de una perfecta sincronización entre los movimientos que el pertiguista realiza y el implemento para poder aprovechar las características elásticas que la pértiga posee.

La necesaria interacción del atleta con el implemento provoca que los materiales utilizados para la fabricación de la pértiga afecten al rendimiento de esta disciplina. Prueba de ello es la evolución a lo largo de la historia de las alturas alcanzadas por los pertiguistas (Houvion, 1986; Bravo, 1992; Posada, 1994).

Esta evolución de los materiales ha provocado que a lo largo de la historia hayan surgido numerosas técnicas de salto que se adaptaban a las características del material (bambú, metálicas...). La aparición de las pértigas fibras de vidrio, a mediados de los años 80, estableció un nuevo modelo técnico de salto a partir de la escuela rusa (Boiko y Nikonov, 1990; Lauder, 1990; Linthoner, 2000).

La constante adaptación de la técnica a los nuevos materiales y la complejidad de la técnica del salto provocan que sea una disciplina difícil de aprender. Así la correcta asimilación del gesto conlleva varios años de entrenamiento. Ruf (1992), indica como son necesarios un mínimo de 3-4 años de entrenamiento específico para empezar a alcanzar unos niveles aceptables de ejecución técnica.

La complejidad de la técnica de salto, la constante necesidad de adaptación a los materiales con los que se realiza el aprendizaje y la variación en los niveles de fuerza, de capacidad de salto, de velocidad de desplazamiento... del atleta provocan que existan grandes diferencias entre la técnica del saltador que se inicia con la técnica que utilizan los saltadores experimentados. A este respecto, Czingon (1987) indica que en salto con pértiga “…en contraste con otras disciplinas la técnica de un principiante se diferencia mucho de la de un atleta de elite. El desarrollo de la técnica de un principiante a un atleta de elite se realizará en varios niveles a lo largo de un espacio de tiempo de aproximadamente 6-8 años”.

Se hace necesario, para una correcta planificación del proceso de formación de los pertiguistas, conocer cómo se produce la evolución de la técnica en el salto con pértiga en las distintas etapas de formación de un saltador. Esto permitirá a los entrenadores establecer los objetivos de trabajo para cada uno de las fases en las que se alcancen sus atletas.

Jagodin, Kurbatow y Volkov (1978), abordan la evolución temporal que las fases del salto o estructura rítmica del salto (tabla 1 y gráfico 1) tienen en función del nivel del atleta. Jagodin (1978), indica como al incrementarse la altura del salto se incrementa la duración del mismo: 4,00-4,50 m (1,05 s), 4,60-5,00 m (1,10-1,30 s) y 5,30-5,50 (1,15-145 s).

Tabla 1: Valores medios del ritmo de las distintas fases del salto (Tomado sin modificaciones de Ozolin y Jagodin, 1989, actualización de los datos de Jagodin y cols., 1978). Nota: La duración del salto, desde la terminación del despegue hasta el momento de liberar la pértiga, está indicada en tanto por ciento.

Gráfico 1: Representación de los valores medios del ritmo de las distintas fases del salto (Tomado sin modificaciones de Jagodin y cols., 1978). Nota: A partir de esta tabla, numerosos autores han establecido cual es la duración teórica de estas fases para los distintos niveles de la formación del saltador (Czingon, 1987; Sainz, 1994).

Basándose en estos datos, Ozolin y Jagodin (1989), destacan que “el papel del ritmo del salto se ha incrementado en importancia con el uso de pértigas elásticas” (interacción atleta-implemento), y que “el ritmo en el salto de pértiga juega un papel importante debido a la gran cantidad de movimientos distintos que intervienen en el salto”.

Sin embargo, en las referencias a las que hemos tenido acceso no se hacía referencia a cómo se ha realizado el estudio (criterios para la diferenciación de las fases, número de sujetos que lo han realizado, características de los mismos, instrumentos de medida, etc.).

A parte de este estudio, el resto de los estudios temporales que hemos encontrado en la revisión realizada han sido estudios realizados sobre atletas de alto rendimiento en su participación en Campeonatos del Mundo, Juegos Olímpicos, etc., o en la consecución de records del mundo (Tabla 2).

Tabla 2: Ejemplo de estudios temporales en salto con pértiga (Jagodin y cols., 1978; Jagodin, 1980, 1987, 1993; Nikolov, 1986, 1987; Gros y Kunkel, 1988, 1990; Grabner, 1997; Sainz, 1997).

El problema que encontramos al analizar estos estudios, es que no todos consideran las mismas fases dentro del salto al realizar sus análisis (Tablas 3 y 4).

Tabla 3: Duración temporal de las fases del salto con pértiga en los estudios realizados a nivel biomecánico (expresado en segundos y en tanto por ciento). Leyenda: TO = Batida; MPB = Máxima doblaje pértiga; PS = Recuperación pértiga; PR = Suelta pértiga; HP = Pico de altura.

Tabla 4: Duración temporal de las fases del salto con pértiga en los estudios realizados por entrenadores (expresada en segundos y en tanto por ciento).

Así podemos encontrar dos grandes opciones:

a) Los estudios biomecánicos, que estructuran el salto a partir de criterios mecánicos del salto (Gros y Kunkel, 1988; Gros y Kunkel, 1990; Angulo y cols., 1994; Grabner, 1997). Estos estudios distinguen los siguientes instantes dentro del salto (Gráfico 2):

1. Último aterrizaje (TD1). Instante en el que se realiza la batida, es decir contacto del pie con el suelo.

2. Presentación pértiga (PP). Instante en el que se produce la extensión de los brazos, es decir momento en el que se presenta la pértiga.

3. Batida (TO1). Instante en el que finaliza la batida, es decir cuando el pie pierde el contacto con el suelo.

4. Máximo doblaje pértiga (MPB). Instante en el que la pértiga alcanza su máxima flexión.

5. Recuperación pértiga (PS). Instante en el que la pértiga alcanza su máxima longitud.

6. Suelta pértiga (PR). Instante en el que el saltador pierde el contacto con la pértiga.

7. Máxima altura saltador (HP). Instante en el que el centro de gravedad del saltador alcanza la máxima altura.

Nota: Indicar que los análisis temporales de algunos estudios biomecánicos no han sido considerados en este análisis, ya que en los mismos se utiliza como criterio el desplazamiento del centro de gravedad (c.d.g) en la división del gesto en fases.

El estudio de Grabner (1997), considera también en sus estudios el momento en el que se inicia la fase de recogida o rock-back (momento que la angulación entre el tronco y los miembros inferiores es menor de 180 grados) y el momento en el que se inicia el tirón (mínima distancia entre el centro de masas y el agarre de la mano superior).

Gráfico 2: Fases del salto con pértiga y criterios de división de las fases en los estudios realizados a nivel biomecánico (Tomado sin modificaciones de Angulo y cols. ,1994). Leyenda: TD2 = Penúltimo aterrizaje; TO2 = Penúltimo despegue; TD1 = Ultimo aterrizaje; PP = Presentación pértiga; TO1 = Batida; MPB = Máxima doblaje pértiga; PS = Recuperación pértiga; PR = Suelta pértiga; HP = Pico de altura.

b) y los estudios realizados por entrenadores (Jagodin y cols., 1978; Huff, 1982; Ozolin y Jagodin, 1989; Jagodin, 1993), que estructuran el salto por fases en función de las acciones o gestos que realiza el atleta (Gráfico 3).

1. Suspensión y péndulo: Va desde el instante en el que se inicia la batida, es decir contacto del pie con el suelo, hasta el momento que se inicia la flexión o agrupamiento del pertiguista.

2. Recogida o agrupamiento: Va desde el instante en el que se produce la flexión o agrupamiento hasta la extensión del pertiguista.

3. Extensión: Va desde el instante en el que se produce la extensión hasta que comienza la tracción del brazo izquierdo del pertiguista (para saltadores diestros).

4. Fase de posición en I o elevación con ayuda de brazos: Va desde el instante en el que se produce la tracción del brazo izquierdo hasta que el saltador llega a la posición vertical.

5. Fase de tracción o separación con presión: Va desde el instante en el que el saltador llega a la posición vertical hasta que el saltador pierde el contacto con la pértiga.

Gráfico 3: Fases del salto con pértiga y criterios de división de las fases en los estudios realizados por entrenadores (Modificado a partir de Petrov, 1990).

Si analizamos ambas opciones de división del gesto en fases, observamos que los estudios biomecánicos no dan referencias próximas a los entrenadores para su trabajo con sus atletas, pero estructura de forma clara el salto. Por otro lado, los estudios de los entrenadores dan una idea más clara del salto, sobre todo al nivel de entrenamiento, pero no estructura las fases de forma objetiva. Esto dificulta que los estudios sean replicados y que puedan ser comparados entre sí.

Así pues nos encontramos ante una problemática poco estudiada, en la cual los pocos estudios existentes no utilizan los mismos criterios para la división de las fases del salto.

El objetivo del presente trabajo es realizar un estudio temporal de la estructura rítmica del salto de los saltadores nacionales que actualmente se encuentran en periodos de formación (14-16 años) con el objeto de servir de referencia a los entrenadores de atletas de este grupo de edad.

Además con la propuesta de análisis que se realiza se busca integrar y encontrar nexos de unión entre las dos perspectivas de análisis temporal del salto (clasificaciones del salto en fases).

 2) METODOLOGÍA

2.1. Sujetos

Se analizaron los 13 saltadores y las 12 saltadoras participantes en los Campeonatos de España de la Juventud de 1997, celebrados en Cartagena (Tabla 5).

Tabla 5: Características de los saltadores masculinos y femeninos participantes en el Campeonato de España de la Juventud (expresado en valores medios). Leyenda: n = Número de atletas participantes; Puesto = Clasificación final en la competición; Marca = Mejor marca del atleta (m); Result. = Marca del atleta en la competición analizada (m); Long. = Longitud de la pértiga (m); Dureza = Dureza de la pértiga ante la flexión (libras); Agarre = Altura del agarre del atleta a la pértiga; Índice = Índice técnico del atleta (resultado de la resta entre la altura de agarre y la profundidad del cajetín con la altura saltada); Edad = Edad del atleta en los campeonatos (años); Estatura = Altura del atleta (m); Peso (Kg).

2.2. Diseño

Se utilizó un diseño pre-experimental descriptivo. Las variables del estudio fueron la duración total del salto y la duración de las distintas fases del salto en función del género, clasificación en la competición (puesto) y la altura de salto.

2.3. Procedimiento

Se filmaron todos los intentos de cada uno de los saltadores, analizándose posteriormente el mejor salto de cada atleta en esta competición. Únicamente se utilizó el análisis de otros saltos en aquellos casos en los que no era posible con el mejor salto determinar de forma correcta el paso de una fase a otra.

La obtención del tiempo de duración de las fases se obtuvo de forma indirecta a través de técnicas fotogramétricas, descritas por Morgenstern y cols. (1992), y por Gutiérrez y Soto (1995; 1996). Para ello se utilizó una cámara de vídeo y un magnetoscopio con una frecuencia de filmación de 50 Hz, que permitieron una sensibilidad de 0,02 segundos, con la que se filmó la realización de los saltos por parte de los saltadores. De esta forma se puede conocer con un error ±0,02 segundos cual es la duración de las distintas fases del salto. La medición de la duración de estas fases se realizó de forma manual al contar el número de campos o frames que dura la fase de impulso.

Para establecer exactamente en qué momento comienza y en qué momento finaliza las fases del salto (Gráfico 4), se estableció la siguiente división teórica del salto en fases siguiendo a Houvion (1986), Czingon (1987), Tidow (1989), Petrov (1990), Ruf (1992), Sainz (1994) y Skouliabine (1997).

1) Fase de péndulo de batida. Se inicia en el instante en el que se finaliza la batida, es decir cuando el pie pierde el contacto con el suelo, y finaliza cuando se inicia la participación de la musculatura flexora (flexión de la cadera), cuando la angulación entre el tronco y los miembros inferiores es menor de 180 grados.

2) Fase de recogida o agrupamiento (posición en L). Se inicia cuando comienza la participación de la musculatura flexora y finaliza cuando el saltador inicia la extensión del cuerpo (cuando comienza a desdoblarse).

3) Fase de extensión del cuerpo. Se inicia con la extensión del cuerpo (cuando comienza a desdoblarse) y finaliza cuando comienza la tracción del brazo izquierdo (para saltadores diestros).

4) Fase de posición en I, o elevación con ayuda de brazos. Se inicia cuando comienza la tracción del brazo izquierdo y finaliza cuando el saltador llega a la posición vertical.

5) Fase de tracción o separación con presión. Se inicia cuando el saltador llega a la posición vertical y finaliza cuando el saltador pierde el contacto con la pértiga.

Nota: Jagodin (1993) distingue en la fase aérea del salto cuatro fases en vez de cinco, ya que considera de forma conjunta la fase 4 (Posición en I) y fase 5 (Tracción) de la clasificación que vamos a seguir. A esta fase conjunta, Jagodin (1993), la denomina "Tirón y giro".

Además, con objeto de poder comparar con los estudios previos biomecánicos, se registraron tres momentos del salto:

6) Máximo doblaje pértiga (MPB). Instante en el que la pértiga alcanza su máxima flexión.

7) Recuperación pértiga (PS). Instante en el que la pértiga alcanza su máxima longitud.

8) Máxima altura saltador (HP). Instante en el que el centro de gravedad del saltador alcanza la máxima altura.

Gráfico 4: Fases del salto con pértiga y criterios de división de las fases (Houvion, 1986; Czingon, 1987; Tidow, 1989; Gros y Kunkel, 1988; 1990; Petrov, 1990; Ruf, 1992; Angulo, Kinzler y cols., 1994; Skouliabine, 1997; Sainz, 1994; Grabner, 1997). Gráfico modificado a partir Petrov (1990).

2.4. Material

El instrumental utilizado fue una cámara de vídeo V8 (modelo Handycam de Sony), un magnetoscopio S-VHS (modelo NV-HS1000ECP de Panasonic), hojas de registro para el tiempo de las fases, planillas de control de los saltos y soporte informativo (hoja de cálculo Microsoft Excel 2000 y paquete estadístico SPSS v.11.0).

2.5. Estadística

El análisis de los datos se realizó con el paquete estadístico SPSS v.11.0, utilizándose para el análisis descriptivo: medias aritméticas, desviación estándar y porcentajes.

 3) RESULTADOS Y DISCUSIÓN

La Tabla 6 presenta los datos del análisis temporal del salto, indicando tanto el momento en el que ocurren los distintos criterios que son utilizados para el análisis biomecánico así como el momento en el que ocurren los distintos criterios utilizados por los entrenadores.

Tabla 6: Análisis temporal del salto con pértiga en saltadores de 14-16 (expresado en valores medios). Leyenda: n = Número de atletas participantes; Puesto = Clasificación final en la competición; Marca = Rango marcas alcanzadas por los atletas en la competición (m); Recog = Tiempo trascurrido hasta el inicio de la fase de agrupamiento o recogida (s.); MPB = Tiempo trascurrido hasta la máxima flexión de la pértiga (s.); Ext = Tiempo trascurrido hasta el inicio de la fase de extensión (s.); Posic. I = Tiempo trascurrido hasta el inicio de la fase de posición en I (s.); PS = Tiempo trascurrido hasta la recuperación de la pértiga (s.); Tracc = Tiempo trascurrido hasta el inicio de la fase de tracción (s.); PR = Tiempo trascurrido hasta la suelta de la pértiga (s.); HP = Tiempo trascurrido hasta el pico de altura (s.).

En la Tabla 7 y el Gráfico 5 se indican, de forma numérica y gráfica, los valores de las fases del salto utilizando criterios biomecánicos. En la tabla 8 y el gráfico 6 se indican, de forma numérica y gráfica, los valores de las fases del salto utilizando criterios técnicos (entrenadores).

Tabla 7: Valores medios de la duración temporal de las fases del salto con pértiga en saltadores de 14-16 (división fases según criterios biomecánicos). Leyenda: TO = Batida; MPB = Máxima doblaje pértiga; PS = recuperación pértiga; PR = suelta pértiga; HP = Pico de altura.

Gráfico 5: Representación de los valores medios de la duración temporal de las fases del salto con pértiga de saltadores de 14-16 (división fases según criterios biomecánicos).

Tabla 8: Valores medios de la duración temporal de las fases del salto con pértiga en saltadores de 14-16 (división fases según criterios entrenadores).

Gráfico 6: Representación de los valores medios de la duración temporal de las fases del salto con pértiga de saltadores de 14-16 (división fases según criterios entrenadores).

En categoría masculina, los resultados encontrados indican una falta de estabilidad entre los distintos niveles en las primeras fases del salto (suspensión y péndulo, tabla 8). Esto se debe principalmente a una falta de dominio o consistencia en la coordinación de carrera de impulso - encaje - batida, lo que provoca que la mayoría de los saltadores al realizar la batida estén muy metidos o tengan que alargar sus pasos previos. Los problemas en la batida van a condicionar el resto de las fases del salto. Esto convierte al trabajo de esta fase en un aspecto prioritario para el grupo objeto de estudio.

Con respecto a la segunda fase del salto (recogida y agrupamiento) se observan valores similares para los 8 primeros clasificados. Esta homogeneidad indica que los saltadores comienzan a dominar esta fase.

En las últimas fases del salto (enderezamiento, posición I y tracción) se observa que cuanto mayor es el nivel del saltador se reduce la duración de la fase de tracción (tabla 7 o 8). Estas diferencias entre niveles se deben a lo que los saltadores han realizado en las fases o acciones previas, y al mayor dominio de las habilidades gimnásticas (posición invertida) en la realización de la última fase del salto y del franqueo.

En esta línea, es necesario recordar que únicamente los atletas del nivel 1 (cuatro primeros clasificados) presentan índices de eficacia técnica positivos (agarre de la pértiga por encima de la altura de franqueo del listón, Tabla 5).

En categoría femenina, los resultados encontrados indican una reducida utilización de las capacidades elásticas de la pértiga, este hecho se observa en la reducida y rápida recuperación de la pértiga (Tabla 6) y en la inexistencia de la fase de posición en I (Tabla 8). La ausencia de la fase de posición en I en todas las saltadoras, provoca que todas ellas franqueen el listón en posición horizontal o en bandera.

La breve y rápida recuperación de la pértiga se acentúa conforme se baja el nivel de las saltadoras al reducirse la duración de la fase de flexión de la pértiga. Este aspecto es provocado por una realización incorrecta de las fases previas: presentación, batida y penetración. Sin la realización correcta de estas fases no es posible realizar el modelo técnico de salto de las pértigas de fibra de vidrio.

La reducida utilización de las capacidades elásticas de la pértiga hacen que los datos que obtenemos no se puedan comparar con el resto al utilizar patrones de salto de pértigas rígidas y no de pértigas elásticas. Este aspecto se ve ratificado por el hecho de que todas las saltadoras presentan índices técnicos negativos (Tabla 5).

En categoría femenina, la situación es completamente diferente a los aspectos antes abordados en categoría masculina, debido principalmente a que se trata de una disciplina nueva y donde el bagaje de las atletas es menor. Además, el material con el que cuenta la gran parte de las saltadoras no les permite aprovechar sus características elásticas (Tabla 5).

Los problemas de realización de la coordinación presentación-batida-péndulo, provocan los problemas del resto de fases e impiden la homogeneidad de estas. Así el trabajo de estas fases iniciales del salto es crítico para el desarrollo como saltadoras de estas atletas.

A rasgos generales se observa como los patrones de referencia indicados por Ozolin y Jagodin (1989), sobre la duración total del salto no se cumplen. Los atletas analizados presentan mayores tiempos de salto que los saltadores de elite (Tablas 3 y 4).

Estos resultados nos indican tendencias de salto contrarias a las utilizadas por saltadores de elite, que tiende más a una ejecución activa y rápida, más que a un trabajo lento y de sobre carga de la pértiga.

Creemos que se hace necesario realizar nuevos estudios en categorías de formación, que permitan corroborar los resultados encontrados, ya que estos nos indican una tendencias incorrectas de trabajo temporal a nivel de aplicación de fuerza. Los resultados nos indican una actuación pasiva del pertiguista que carga la pértiga y espera su recuperación.

A partir de los resultados encontrados y la comparación de ambas sub-divisiones del salto en fases, nos inclinamos por la combinación de los criterios de los análisis biomecánicos y de los análisis técnicos (entrenadores), al permitir un análisis más pormenorizado del salto (Tabla 6). Si comparamos ambas sub-divisiones del salto en fases, ambas aportan información similar sobre las fases finales del salto (fase de recuperación pértiga y del saltador hasta el final del salto), mientras que la información que aportan de la primera parte del salto difiere entre ambas sub-divisiones.

La combinación de ambas sub-divisiones nos aporta más información sobre el ritmo de salto o coordinación temporal de las acciones del saltador. Así por ejemplo, la inclusión del Máximo doblaje (MPB) permite conocer en qué momento se produce la intervención de las capacidades elásticas de la pértiga y relacionarlo con la actuación del saltador (inicio de la fase de estiramiento).

Sin embargo, debemos ser conscientes de que el análisis temporal del salto hace referencia a la distribución temporal de las acciones del saltador. Para una completa comprensión de la ejecución del salto es necesario conocer otros aspectos de la ejecución del salto (velocidad de aproximación, dureza de la pértiga, altura de agarre, distancia de batida, ejecución técnica, etc.).

 4) CONCLUSIONES

A partir de los datos obtenidos, podemos extraer las siguientes conclusiones acerca del análisis temporal del salto en los atletas objeto del estudio (14-16):

- El análisis temporal del salto utilizando los criterios biomecánicos y técnicos (entrenadores) permite una mayor comprensión del ritmo y coordinación de las acciones de los atletas.

- La correcta ejecución de las fases iniciales del salto: presentación, batida y péndulo condiciona la realización de las fases posteriores del salto.

En futuras investigaciones creemos se debe: por un lado, incrementar la base de datos sobre la duración temporal de las fases del salto, para poder establecer criterios y patrones de referencia para las distintas etapas de formación que sirvan de guía a los entrenadores de esta disciplina. Y por otro lado establecer nexos de unión entre las dos perspectivas de división en fases del salto con pértiga (perspectiva biomecánica y perspectivas de los entrenadores) y estudiar de forma conjunta el análisis temporal con el análisis de la ejecución técnica.

Agradecimientos: A Ángel Sainz por las facilidades prestadas para la realización de este trabajo.

 5) BIBLIOGRAFÍA

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 6) REFERENCIAS GRÁFICAS

Gráfico 1: Representación de los valores medios del ritmo de las distintas fases del salto. En Ozolin, N.; Jagodin, V. (1989). Apuntes del INEF de Moscú. Sin publicar.

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