
Fundamentos de la vuelta a la calma en baloncesto: propuesta de un protocolo de aplicación post-partido.
Calleja, J.; Vaquera, A.; Rodríguez, J.A.
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1) INTRODUCCIÓN El propósito de este trabajo es profundizar en las bases sobre las que se fundamenta el proceso de vuelta a la calma, y proponer un protocolo de vuelta a la calma post-partido, con aplicación específica en el baloncesto de alto nivel. Porta y Miquel (1990), definen la vuelta a la calma o enfriamiento como "el proceso posterior a una actividad física con carácter de esfuerzo, con el objetivo de restituir al organismo los valores metabólicos y neuromusculares a la situación inicial de reposo". Coque y cols. (1997), por su parte refieren la vuelta a la calma como "los ejercicios encaminados a reducir de manera progresiva la intensidad del esfuerzo". Los objetivos generales en los procesos de recuperación en el contexto de la actividad deportiva, tiene tres aspectos claramente diferenciados (Viru, 1995):
Numerosos autores han descrito la importancia del proceso de vuelta a la calma, también denominado enfriamiento (cool-down), como una fase necesaria a desarrollar con posterioridad a la realización de un esfuerzo intenso de entrenamiento o competición. (Porta y Miquel, 1990; Orellana, 1995; Coque y cols., 1997; Terrados y Padilla, 1998). A pesar de estar científicamente demostrada la importancia de llevar a cabo una adecuada vuelta a la calma una vez finalizada la competición o durante la última parte de la sesión de entrenamiento, y estando suficientemente evaluados los efectos beneficiosos de cara a esfuerzos posteriores de máxima intensidad durante el transcurso de la actividad deportiva, es posible comprobar cómo en el baloncesto de alta competición, en muchos casos no se ha logrado la dinámica de un fase de enfriamiento post-competición o post-entrenamiento adecuada, en muchos casos por falta de tiempo, de hábito o simplemente por desconocimiento de los beneficiosos efectos que produce este tipo de actividad. Como consecuencia directa de la falta de aplicación de una correcta fase de vuelta a la calma, muchos deportistas no se recuperan adecuadamente entre entrenamientos y partidos, lo que frecuentemente deriva en lesiones de sobrecarga durante el transcurso de una temporada.Tras llevar a cabo una actividad física no es recomendable el cese repentino de la misma, sino que la actividad se debe ir finalizando de forma progresiva. Las actividades englobadas dentro de los procesos de vuelta a la calma se realizan una vez concluida la competición o integrados en la parte final del entrenamiento, permitiendo que los diferentes parámetros que se modifican durante la actividad (a nivel metabólico, muscular, nervioso, etc.), retornen a su estado inicial o niveles basales (Terrados, 1996). El proceso de recuperación post-ejercicio dependerá de la orientación de la actividad física que se realice, si bien, recopilando las aportaciones que hemos considerado más relevantes de diferentes autores en cuanto a cómo ha de ser la metodología y los protocolos durante el proceso de enfriamiento, y qué aspectos de los mismos resultan fundamentales para su correcta aplicación, cabría destacar las siguientes pautas, orientaciones y directrices que han de respetarse en el desarrollo de una fase de vuelta a la calma:
- Mejora la flexibilidad tanto dinámica como estática. - Mejora la fuerza de tensión y la elasticidad de músculos, ligamentos y fascias. - Algunos autores opinan que mejora la fuerza muscular. - Ayuda al tratamiento y rehabilitación de diferentes lesiones deportivas. - Previene las lesiones deportivas, por mejorara la flexibilidad muscular.
Interiorización de la respiración y técnicas de relajación que nos ayuden a optimizar la recuperación (Coque y cols., 1997). Ejercicios de soltura de miembros, con incidencia en la musculatura solicitada durante la actividad realizada (Lekue y cols. 2000). Baños de contraste agua fría - agua caliente, en tren inferior y haciendo uso de sistema de bidones “ad hoc” con el objeto de afrontar los fenómenos inflamatorios consecutivos a las acciones musculares realizadas de alta intensidad (Terrados y Padilla, 1998). Masaje individualizado, dirigido de forma personalizada a los jugadores que evidencien sobrecargas localizadas, sin prolongarse más de 10’ (Cos y Cos, 1992). Facilitación del retorno venoso mediante una fase estática que intenta favorecer y mejorar el transporte y eliminación del ácido láctico acumulado, mediante una serie de actividades como: piernas en elevación, maniobras básicas de drenaje linfático, percusiones y rozamientos con balón, etc. (Coque y cols., 1997). Ducha e higiene personal (Lekue y cols., 2000). Recuperación psicológica, bajo las indicaciones del entrenador y en función de las circunstancias del partido jugado (Lekue y cols., 2000). 2) APLICACIÓN PRÁCTICA: PROPUESTA DE PROTOCOLO DE VUELTA A LA CALMA POST-PARTIDO Una vez reflejados los aspectos más importantes a tener en cuenta en el proceso de vuelta a la calma, estableceremos un protocolo de aplicación específica para equipos de baloncesto de alto nivel, que comenzará una vez finalizado el partido, situándose el tiempo de realización alrededor de 50 minutos y siguiendo una secuencia temporal que a continuación se detalla:
Por último, en colaboración con el masajista y el psicólogo se plantearan a rutinas de tratamientos individualizados, y en el caso del masaje orientado a la elongación muscular con el fin de evitar la fatiga e hipertonificación, así como eliminar detritus y sustancias de deshecho toxicas, favoreciendo el aporte de O2; adicionalmente, en los jugadores que lo precisen se aplicará frío local en zonas alteradas para disminuir la respuesta inflamatoria de diversos tejidos. Finalmente los jugadores se ducharán y saldrán de la instalación siguiendo el protocolo de dieta post-competición facilitada por el médico del equipo, así como la ayuda farmacológica y ergogénica prescrita para cada deportista. 3) REFLEXIONES FINALES Es importante que se pueda llegar a crear una inquietud entre los técnicos deportivos en cuanto a la inclusión dentro de la sesión de entrenamiento, o en el trabajo tras la competición, de un protocolo de "enfriamiento", que permita que los jugadores se recuperen de forma óptima y lo antes posible de los esfuerzos realizados, con el fin último de posibilitar una adecuada preparación y predisposición a futuras cargas de trabajo o competición. Además, la realización de actividades de vuelta a la calma también influye positivamente en la asimilación de las cargas de entrenamiento que has llevado a cabo los jugadores, al tiempo que evita o previene la aparición de lesiones por sobrecarga. Al igual que opinan Coque y cols., (1997), consideramos que estas actividades de recuperación deberán ponerse en práctica durante todo el año, pero quizás con mayor énfasis en momentos de pretemporada, periodos de concentración, y competiciones por sistema de concentración, donde la recuperación del deportista es vital para el futuro rendimiento del mismo. En consecuencia, en un deporte tan exigente como es el baloncesto de alto nivel, parece necesario el desarrollo de actividades de vuelta a la calma tras los entrenamientos y después de la competición, y que estas tareas sean asimiladas como un hábito para los jugadores, que han de integrar dichas rutinas en su trabajo cotidiano; para ello, resulta imprescindible que los propios deportistas sean conscientes de los beneficios que aportan estas actividades, tanto para su rendimiento, como para su futuro profesional. 4) BIBLIOGRAFÍA Calleja, J; Lekue, J; Leibar, X. (2001). Procesos de calentamiento y vuelta a la calma en el deporte. 1as Jornadas técnicas para entrenadores en el deporte. ASFEDEBI. Bilbao. Calleja, J. (1997). La importancia del calentamiento y la vuelta a la calma dentro de la sesión de baloncesto. Apuntes técnicos Asociación Vasca de entrenadores de baloncesto (A.V.E.B), 7: 27-29. Coque, I.; Morante, J.C.; Risco, L.M. (1997). El diseño de la sesión de entrenamiento (y III). Clinic, 37: 8-10. Cos, M.A; Cos, A. (1992). Medidas fisioterapéuticas de recuperación de deportistas tras el esfuerzo físico. RED. 3 (6): 2-10. Esper, P. (2000). Influencia de distintos tipos de calentamientos musculares sobre la saltabilidad. Educación Física y Deportes, 5 (25). <http://www.efdeportes.com/efd25a/calen.htm> [Consulta: 12/02/04] Gesztesi, B. (2000). Stretching during exercise. Strength and Conditioning Journal. 6 (21): 44. Lekue, J; Calleja, J; Lejarreta, M.; Leibar, X. (2000). Propuesta de metodología de recuperación en baloncesto de alto nivel. Revista de la Asociación Española de Médicos del Baloncesto. 4 (1): 23-28. Lekue, J.; Calleja, J; Granados, C.; Clemente, X.; Lejarreta, M.; Leibar, X. (2001). Propuesta de profilaxis de lesiones en baloncesto de formación. Resumen de Comunicaciones. Congreso Jornadas medicas de baloncesto. Tenerife. Lorenzo, A; Mundina, J. (2000). Preparación aplicada al baloncesto. Curso de segundo nivel en baloncesto. Federación Española de Baloncesto. 321-324. Morante, J.C.; Coque, I.; Herrero, R. (1997). La vuelta a la calma, esa parte olvidada de la sesión. Boletín Técnico de Entrenadores (FEVb). 2: 14-16. Porta, J; Miquel, I. (1990). Técnica de prevención activa. Revista de Entrenamiento Deportivo (RED). 1 (6): 32-36. Orellana, R.A. (1995). Fútbol: Fichas para el calentamiento y la vuelta a la calma. Editorial Wanceulen. Sevilla. Shellock, F.G; Prentice, W.E. (1995). Warm-up and srteching for improved physical performance and prevention of sports related injuries. Sport Medicine. 2: 267-278. Terrados, N; Fernández, B. (1998). Efectos beneficiosos del calentamiento. Respuestas y adaptaciones fisiológicas al ejercicio de alta intensidad. Aplicaciones al entrenamiento. Sportec, <http:www.sportec.com/www/rfea/ene/rincon.htm> [consulta 16/02/2004] Terrados, N; Padilla, S. (1998). Medios y métodos de recuperación del entrenamiento y competición. Documentación MASTER A.R.D, COE. Viru, A. (1995). Adaptation in sports training. Library of Congress cataloging in publication data. |
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Depósito Legal: LE-1832-01
ISSN: 1578-7354